Bar Refaeli es un cylon
La modelo Bar Refaeli, novia de Leonardo Di Caprio, es la protagonista de la campaña publicitaria de la firma de lencería francesa Passionata. Viva Passionata.
No os dejéis engañar por su dulce mirada. Antes o después será activada y su tecnología cylon os destruirá…
Bar Refaeli con dos globos blancos. Luego dicen que si somos mal pensados, que si tal, que si cual…
Después de esta foto, el columpio se levantó y pidió el cambio. Pobrecillo…
Si veis un ejemplar parecido, no os acerquéis. Los cylons seducen a su presa para matarlos en el momento oportuno. Viva Passionata. Viva Bar Refaeli…
Un minucioso estudio llevado a cabo por la Universidad de Cambridge, Harvard y los iluminados que dirigen Hestar han llegado a la misteriosa conclusión de que Bar Refaeli es un cylon. Y qué es un cylon, se estarán preguntando los menos geeks del lugar.
Todo empezó con Battlestar Galactica 2004, una serie creada por Ronald D. Moore para Syfy basada, a grandísimos rasgos, en la batalla por la supervivencia entre humanos y robots creados por humanos, llamados cylons. Estas máquinas se caracterizan por el odio hacia sus creadores, su creencia en un único Dios, su perfeccionamiento de la técnica de la resurrección y lo impresionante que son sus modelos femeninos. Y para muestra, un botón… o dos.
Los resultados del estudio confirman que Bar Refaeli, una de las modelos más importantes del mundo, podría formar parte de este selecto grupo de máquinas creadas en un laboratorio. Y es que, hasta la fecha, no se han podido obtener muestras de ejemplares parecidos en este planeta. La prueba definitiva llegó con la campaña publicitaria de la firma de lencería Passionata, de la que la isarelí es imagen, en la que emuló a la también modelo (y posiblemente también cylon) Brigitte Bardot. Sexy y rebelde, Refaeli rescata a la chica pin up con una colección llena de encajes, volantes y transparencias. Si todavía no tienes claro por qué Bar Refaeli es un cylon, mira esto:




Anónimo | 19 de enero de 2010 | 1:46 pm
Bona tarda…
Anónimo | 25 de enero de 2010 | 12:00 pm
q locura…