Chicas que derriten pantallas (III)
No me alargaré con introducciones. Os presentamos la tercera parte de este top20 de las mujeres qué más destacan (o deberían) en el mundillo de las consolas. Posiblemente no estéis de acuerdo con muchas elecciones, y de hecho esta entrega resulta en cierto modo la más subjetiva. Aún así, esperamos que la disfrutéis.

Sí, también tenemos sitio para las mujeres de consolas portátiles. En este caso, se trata de un personaje de la popular saga de abogados Phoenix Wright. Mia es la jefa del bufete donde trabaja el protagonista, es su mentora y una abogada excepcional, idealista y con años de experiencia a sus espaldas. Aunque nos abandona en el primer juego, de tanto en tanto hace una aparición para ayudar a su discípulo en los casos más difíciles.
Aunque seguro que a más de uno lo que más le gusta de ella es el elegante traje de abogada…

Chloe es uno de los intereses amorosos de Nathan Drake, el protagonista de Uncharted. Se trata de una especie de contrapeso a Elena, la chica buena del juego, temeraria, que se mueve por intereses periodísticos. A Chloe podríamos denominarla como una chica mala, que busca alcanzar sus intereses económicos y personales, aunque en el fondo es honesta y siempre atrevida.
La característica principal de Chloe es su independencia, rara vez necesita que la salven, y siempre va un paso por delante de los demás. Aunque no podemos negar que la empresa desarrolladora tenía cierto interés en que nos fijásemos en lo bien que les ha salido cierta parte de su cuerpo… Sus ojos, claro.


Agente especial de la policía, Jill era una mujer en lo que podríamos llamar un mundo de hombres. Lo que hasta entonces había sido un mundo de hombres. Fue una de las primeras mujeres en protagonizar un videojuego de terror (aunque compartía protagonismo junto a Chris Redfield) y demostró estar a la altura de los acontecimientos. Además, los hombres la adoran: en su primera aparición viste con su elegante atuendo como agente especial, mientras que en la segunda opta por un conjunto bastante más sexy, con escote palabra de honor y minifalda. Jill siempre ha sido una de las grandes favoritas de la saga Resident Evil.

No puedo esconderlo: es mi favorita. Los diseñadores se lucieron al endiñarle una buena personalidad con la que sufrir severo dolor de espalda. Apartando eso, su ropa resulta elegante a la par que la dota de un aspecto peligroso, con las armas estratégicamente colocadas en los puños, codos y botas.
Tifa representa la dulzura personificada combinada con la fuerza más arrolladora. Su papel en la historia es base: encierra el mayor secreto del juego y sirve de apoyo al resto de personajes. Más recientemente ha aparecido en la desafortunada película del videojuego, donde una vez más demuestra su importancia en la historia como lazo de unión de diversos personajes, a modo de familia.

La princesa de una de las sagas más famosas de Nintendo ha sido comparada en diversas ocasiones por Peach, la insulsa princesa de Mario. No obstante, poco tienen que ver: Zelda ha evolucionado de manera notoria, algo que la eterna secuestrada de Bowser nunca ha logrado.
La princesa Zelda comenzó como una damisela en apuros, y así se mantuvo durante diversos juegos. Su importancia quedaba en un trasfondo, pero poco a poco fue consiguiendo mayor relieve. Llega a ayudar a Link, el protagonista, en un combate final, y de hecho posee un alter ego con el que le resulta mucho más fácil combatir que con sus prendas de princesa habituales: Sheik. En la saga Super Smash Brawl, de hecho, es posible transformar a Zelda en Sheik y viceversa.
Tal vez algunos se pregunten por qué está tan arriba, sin embargo, considero que la princesa de la saga The Legend of Zelda se merece un puesto de honor en el ranking de mujeres importantes en el mundo de los videojuegos. Su transformación como mujer puede hacerse equivalente a la evolución de la sociedad y su visión sobre el género femenino: de desvalida princesa a princesa guerrera.
La siguiente entrega es la última. Probablemente seréis capaces de acertar con algunos nombres que aparecerán en ella, pero, ¿daréis con la número uno, la que considero la mujer más significativa en este mundo? No daré pistas…