Clásicos del Cómic: Animal Man

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Personajes de segunda los hay a montones dentro de los cómics de superhéroes, pero Animal Man no se encuentra ni tan siquiera en tan “distinguido” grupo. Y es que aunque fue creado a finales de los años 50, el personaje no podía ni por asomo competir con las grandes estrellas de DC en lo que a popularidad se refiere, siendo olvidado por todos durante décadas. Salvo por Grant Morrison.

Y es que el escocés más loco del mundo de los cómics (lo sentimos, Mark Millar) pidió expresamente en 1988 a DC, recién salida de Crisis en Tierras Infinitas, que Animal Man gozara nuevamente de serie, y que él se encargaría de guionizarla. El resto, como se suele decir, ya es historia.

De este modo muchos conocimos por primera vez a Buddy Baker, un tipo que cuenta con la habilidad de tomar las habilidades de los animales y combatir el crimen con dichos poderes. Y todo ello para algo tan mundano como pagar las facturas de casa y mantener a su mujer y dos niños.  Pues bien, partiendo de semejante premisa, el bueno de Morrison logró demostrar durante su etapa de veintiséis números que los cómics de superhéroes pueden ser para adultos sin caer en las formas narrativas de Frank Miller o Alan Moore.

¿Y cómo lo logró el guionista escocés? Pues con historias que de superheróicas tenían poco. Más bien encontrábamos activismo en pos de los derechos de los animales (aunque sin caer en moralinas baratas), cuestiones existencialistas y los mayores experimentos formales en torno a la cuestión de qué es ficción y realidad que jamás veréis en un cómic (si acaso en Los Invisibles, también del propio Morrison). Animal Man supuso toda una deconstrucción del género, posible en gran medida a que el personaje era uno de esos héroes menores de DC, pero que de la noche a la mañana se convirtió ne todo un referente y que ayudó a asentar el sello Vértigo, la línea más adulta y experimental de la editorial.

Y aunque nuevamente hemos vuelto a gozar de Animal Man con la serie realizada por Jeff Lemire, la etapa de Grant Morrison sigue grabada en muchos de nosotros como una de las obras cumbres del género. Actualmente está más que descatalogada, pero no estaría mal que ECC se acordara de ella y la reeditara como se merece. El bueno de Buddy y el loco de Morrison os lo agradecerán.

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