Clásicos del cómic: El Contrataque del Caballero Oscuro

Frank Miller lo tenía imposible para superar Batman: El Regreso del Caballero Oscuro. No en vano estamos ante un cómic que se ha convertido en leyenda, icono y referencia no solo para millares de lectores y sino también para decenas de autores. Hiciera lo que hiciera, el resultado sería mal recibido por el público. Y así fue pese a la innegable calidad del título.

Como se suele decir, segundas partes nunca fueron buenas. Algo de cierto hay en este conocido refrán, pues suele ocurrir que cuando un artista repite la fórmula que le llevó al éxito, esta puede desvirtuarse fácilmente. Aquellos que disfrutaron El Regreso del Caballero Oscuro por su originalidad, pueden sentirse decepcionados ante un cierto continuismo por parte de Miller. Por el contrario, los que busquen un trabajo en la misma línea que el original, verán como el cómic tira por otros derroteros. ¿Decís que esto es una paradoja? Pues bien, ese es justamente gran parte del encanto de Batman: El Contraataque del Caballero Oscuro (o DK2 en su versión original).

Antes de continuar, recomendamos a aquellos que no hayan leído el primer cómic, que cierren ahora mismo esta página y salgan corriendo a hacerse con una copia del mismo, básicamente porque se están perdiendo uno de los mayores cómics jamás escritos. Avisados estáis todos.

En el aspecto continuista nos encontramos nuevamente con un Bruce Wayne que ha desaparecido de la escena pública. En los tres últimos años, Batman ha entrenado un ejército para traer orden a un mundo que se encuentra en el más absoluto caos (más de lo normal). La neurosis obsesiva y la sed de justicia de Batman, causadas por ser el horrorizado testigo del más que conocido cruel asesinato de sus padres, se ha visto incrementada con el paso de los años.

Frente al Caballero Oscuro tenemos a Superman, fiel  (como casi siempre) a su papel de obediente servidor del poder establecido. Puede que considere erróneo el sistema que defiende, pero lo acata sin miramientos, por lo que una vez más, Kal-El será el antagonista principal de Batman, siendo el choque de titanes algo inevitable.

Y al igual que en la primera parte, el presidente de los Estados Unidos vuelve a aparecer dentro de los villanos de la historia, pues es el mayor culpable de la situación creada. Una vez más, Miller impregna a sus cómics de cierta carga política.

Por otra parte, DK2 es un cómic rompedor porque nos muestra a un Batman mayor, curtido en mil batallas, y cuyo cuerpo puede que ya no responda tan rápidamente como antes, pero paradójicamente (una vez más) se siente mejor que nunca, con un apego casi fanático a sus creencias y convicciones. Él mismo se convertirá en el detonador que volará por los aires el imperio criminal en el que se ha convertido el mundo, con una población más borreguil, apática y engañada que nunca.

Si queréis saber como termina la epopeya de Batman vista por los ojos de Frank Miller, no tenéis más que leer este polémico cómic, que tantos ríos de tinta a hecho correr a lo largo de los años y en el que numerosos personajes de DC Comics hacen acto de presencia. La nueva edición de ECC os espera.

¡Nos equivocamos, Barry! Nos pasamos toda la vida mirando hacia el lado equivocado! ¡Yo cazaba atracadores y ladrones mientras los verdaderos monstruos se hacían con el poder sin oposición alguna! Y el resto de vosotros… ¡Miraos! ¡Mira a Clark! ¡Antes servía para algo! ¡Ahora mírale! ¡Mira lo que dejó que te hicieran a ti!

-Batman

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