Crónicas Ligueras: Jornada 38

Crónicas Ligueras: Jornada 38

Se impuso la lógica: el Barça venció al Valladolid y se llevó su vigésimo título de Liga. Xerez, Tenerife, además del propio Valladolid, bajan a segunda. El Mallorca y el Geta jugarán la Europa League junto al Atlético. El Sevilla arrebató un puesto de Champions al Mallorca en el último suspiro.

31 victorias, 99 puntos y 98 goles después confirmaron al Barça como campeón de la Liga más ajustada de la historia. Tuvo que ser en la jornada 38 porque la fe del Madrid no se resintió hasta que sólo quedaba la vía del milagro. Y no llegó. Esa carambola celestial que daba alas a los blancos duró quince minutos, en los que el Valladolid metió miedo al Camp Nou con una ocasión clarísima de Manucho, estilo Cardeñosa, que falló el angoleño, también igual que Cardeñosa. El delantero prometió 40 goles cuando empezó la temporada. Y, no está mal, sólo ha fallado en una cifra: ha metido 4. Ahí se acabaron las esperanzas del equipo de Superman Clemente (lamentable Marca, como todo el año), porque poco después marcó Luis Prieto en propia puerta, el Barça se desperezó e hizo el segundo, Duda marcó en Málaga y la Liga se tiñó, por fin, de azulgrana.

El Barça se creció y sacó adelante el partido con una importante goleada (4-0), dejando el enésimo sello de su fútbol tan elitista como batallador. Un ejemplo: Messi presionando la salida de balón del Valladolid en el minuto 80, con 3-0 en el marcador. Porque si en la Castellana se concentra la mayor cantidad de fe del país, el Barça es el equipo más voraz del mundo. Messi se sumó a la fiesta con dos goles, uno tras excelsa jugada de Touré Yaya (el mejor del partido), suma 34 en toda la temporada, iguala al mejor Ronaldo de la historia y se apunta la Bota de Oro como máximo goleador del continente. Recordemos: 22 años. Da tanto vértigo en Madrid como satisfacción genera en Barcelona. Los de Guardiola son justos vencedores porque, más allá de su juego, se llevaron los dos clásicos. Punto final.

Un punto y aparte merece este Madrid, incapaz de ganar los cinco o seis partidos más importantes de la temporada: Lyon, Alcorcón y los dos del Barça, antes mencionados. Tampoco supo ganar en Málaga (1-1), con un lamentable espectáculo de Guti (se encaró con Chendo) y un clamoroso penalti de Sergio Ramos que no pitó el árbitro. Tortazo del cínico destino a Eduardo Inda, director de Marca, que proclamó a los cuatro vientos que el (supuesto) penalti de Piqué a Kanouté decidió la Liga. Indignante, como la campaña de desprestigio a Pellegrini, un entrenador capaz de sumar 96 puntos y marcar 102 goles en una misma temporada. Si el Madrid no es campeón es porque delante tiene al mejor equipo de la historia, no porque El Ingeniero no haga bien su trabajo desde el banquillo. Vendrá Mourinho. O vendrá Benítez. Pero el Madrid seguirá siendo un equipo con fe y sin filosofía, porque mientras una se consigue por arrebatos de calidad, la otra sólo se logra con tiempo y paciencia, una virtud que no define a Florentino Pérez. Año en blanco para el Madrid, que nunca más volverá a ganar tanto con tan poco premio en un mismo año.

Y a la vez que Madrid y Barça peleaban por la gloria, cinco equipos se dejaban la piel por evitar el fracaso. Los deberes eran demasiado exigentes para el Valladolid y para el Xerez, que empató en Pamplona (1-1). Los de Gorosito soñaron, pero su nefasta primera vuelta los ha condenado. El Tenerife estuvo salvado durante varios minutos, pero un gol de Alexis (ex del Málaga) en Mestalla (1-0) los envió a Segunda. El Racing, que venció al Sporting (2-0) como estaba previsto y el Málaga certificaron su presencia un año más en primera. La última jornada nos dejó, como cada año, las lágrimas de unos y los abrazos de otros.

El sábado se jugó la lucha por la Champions, que dejó al Sevilla clasificado con un gol in extremis del canterano Rodri en el Estadio de los Juegos Mediterráneos (2-3). Esas lágrimas del descenso también aparecieron en Mallorca, que hizo los deberes ante el Espanyol (2-0), pero que se tendrá que conformar con un puesto en la Europa League. Histórica la temporada de los de Gregorio Manzano, que con un equipo francamente limitado y un murmullo constante en los despachos, ha plantado cara al gran Sevilla. A la Europa League los acompañará el Getafe, que arrasó a un Atlético (0-3) repleto de suplentes con la mente puesta en la final de Copa. Los de Míchel y afianzaron una posición por la que también luchaba el Villarreal (3-3 en Zaragoza). En el partido intrascendente de la jornada, el Athletic venció al Depor (2-0) en San Mamés. Buena temporada la de unos y otros, aunque se hayan desinflado en los últimos compases. Los fuegos artificiales del Camp Nou cierran una de las temporadas más apasionantes de la historia. Y ahora, el Mundial.

Jugador de la jornada: Leo Messi. No sólo por los dos goles, que llegaron cuando el partido estaba prácticamente finiquitado, sino por la inmensa temporada que ha hecho. El argentino es el líder natural de un equipo formidable, gestado en La Masía y que ha encontrado en Guardiola al perfecto director de orquesta. La tiranía azulgrana tiene varios nombres propios (Xavi, Puyol, Valdés), pero el de La Pulga brilla más que ninguno.

El gol de la jornada: Juanma Ortiz. El centrocampista del Almería cuela el balón en la escuadra con un disparo desde larga distancia. Era el 2-2. (Ver minuto 2:05

Juanma Ortiz

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