Daniel Diges representará a España en Eurovisión
La gala Destino Oslo de TVE estuvo cargada de polémica por un descuido a la hora de insertar los números de teléfono de las votaciones y por la reacción de John Cobra ante los abucheos del público. El ganador se intuía al comienzo de las votaciones por la prácticamente unanimidad del jurado al otorgarle la mayoría de puntos a Diges.
Por tercer año, Coral Segovia volvió a quedarse a las puertas. Algo más de 20 puntos la separaban del vencedor, pese a que su actuación fue la más aclamada. No obstante, podemos hablar de una victoria justa, ya que Daniel Diges se llevó la máxima puntuación tanto del jurado como del público. Ambos sectores parecieron ver en Algo pequeñito una propuesta novedosa, desde luego muy distante de todo lo que estamos acostumbrados a ver en Eurovisión por parte de nuestro país, donde han triunfado canciones con un tinte más lúdico-festivo.
La presentadora Anne Igartiburu se vio obligada a pedir disculpas al público en nombre de RTVE por la lamentable actuación de John Cobra al dirigir gestos y palabras de carácter obsceno después de ser abucheado tras su actuación. Su reacción fue igualmente censurada por el jurado, quien le otorgó con la puntuación más baja posible.

Ainhoa Cantalapiedra pasó un mal rato al advertir que su número de teléfono para votar no aparecía junto al del resto de candidatos. Aunque recibió las disculpas pertinentes y dijo aceptarlas de buen grado, con una amarga sonrisa declaró que el descuido había sido una falta de respeto.
Por su parte, los miembros del jurado parecieron ponerse de acuerdo para votar individualmente a Daniel Diges con la máxima puntuación, quien finalmente se alzó definitivamente por encima del resto de candidatos con los votos del público, a quien pareció encandilar con su puesta en escena basada en El soldadito de plomo. Así el cantante y actor, a quien hemos visto en teleseries como Nada es para siempre o Aquí no hay quien viva, y en los musicales de Queen y Mamma Mia!, será nuestro representante en Oslo para Eurovisión 2010.
Veremos cómo funciona esta diferente propuesta. Al menos, dudo que recibamos los abucheos del año de Chiquilicuatre…