De Aquí a la NFL: el ataque

De Aquí a la NFL: el ataque

Continuamos nuestro repaso de las reglas básicas para poder entender y disfrutar un partido del mejor fútbol americano. En esta segunda parte de nuestro manual repasamos las reglas que rigen los ataques del football.

Existen dos formas de mover el balón: mediante el pase y mediante la carrera. Con esos dos tipos de juego el ataque intentará avanzar el máximo número de yardas para anotar.

Como os comenté en el artículo anterior, once son los jugadores que deben encargarse de atacar en cada una de las posesiones de un partido. Según el tipo de estrategia que el entrenador decida aplicar se utilizará un tipo de formación u otra. Una formación muy típica es la siguiente: cinco jugadores de línea que deben contener a los defensas que intentarán derrumbar al hombre de balón; un quarterback, la posición más conocida y carismática del fútbol americano (con grandes figuras como Joe Montana, Brett Favre, Dan Marino, John Elway o Troy Aikman), el jugador en cuyas manos comienzan todos los ataques, es el jugador encargado de dirigir la ofensiva, la extensión del entrenador en el campo y el hombre que decide cómo jugar cada posesión. En los laterales de la línea ofensiva se situarán dos receptores cuya tarea es avanzar el máximo número de yardas recibiendo un pase más corto o más lejano del quarterback. Suyo es el juego aéreo, el juego de pase. Entre ellos y la línea encontramos el Tight End, un jugador cuyo cometido se oscila entre los receptores y la línea, puede recibir pase y bloquear a la defensa según la jugada.

Tras el quarterback se sitúan los jugadores detinados a correr. En caso de que se trate de una jugada de carrera, recibirán el balón de manos del quarteback y correrán sorteando la defensa hasta que sean placados, expulsados del terreno de juego o lleguen a la zona de anotación. Ellos son los runningbacks. También detrás del quarteback encontramos, por último, al fullback, un jugador que puede correr o ayudar a bloquear a la defensa y abrir espacios para el runningback.

Formación de ataque

Como comentamos en la primera entrega, el ataque tiene cuatro oportunidades para avanzar cada tramo de diez yardas hasta llegar a su zona de anotación, marcando un touch down y sumando seis puntos.

Conceptos muy importantes en la ofensiva son no perder el balón de ninguna manera y avanzar siempre el mayor número de yardas. Ese avance se producirá siempre que el portador del balón no sea placado o expulsado fuera del campo y siempre y cuando no pierda la posesión del balón. Un jugador no se considera placado hasta que sus dos rodillas no toquen el suelo y será considerado dentro del campo siempre que sus dos pies estén dentro del terreno de juego y ambos hayan tocado el césped.

Lo mismo ocurre con la anotación. Se producirá un touch down siempre que el jugador entre en el plano de la end zone o que un receptor reciba un pase dentro de ella y llegue a tocar su superficie con los dos pies totalmente dentro de ella. El touch down da derecho a un nuevo intento de conversión de un punto mediante un chute entre palos o, en caso de que ataque decida volver a intentar entrar en la end zone (algo más difícil que el chute), la anotación sumaría dos puntos.

En el próximo capítulo repasaremos las reglas y los fundamentos de la defensa y nos acercaremos un poco más al divertido mundo del fútbol americano.

Grandes touchdowns de la Historia

Brett Favre –Un quarterback de leyenda

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