Una agresión que vuelve a ser noticia porque un tribunal argentino acaba de condenar al centrocampista, nacionalizado italiano, a pagar 200.000 pesos (unos 50.000 euros) por la tremenda infracción que cometió aquel lejano 14 de agosto, en Aldosivi-Alvarado de la segunda división local. A raíz de la lesión, Pizzo debió someterse a una operación, seguida de una larga rehabilitación que le impidió volver a jugar. El parte médico de Pizzo indicó en aquel momento que la lesión le provocó roturas en los ligamentos cruzado anterior, cruzado posterior y lateral externo, roturas de meniscos interno y externo, de cápsula de la rodilla, tendón del bíceps, nervios varios, hematomas y desgarros. Casi duele más leerlo que verlo...
Supongo que la noticia de la condena ratifica dos grandes verdades universales: que más vale tarde que nunca... y que la Justicia no es precisamente rápida.
Novias de futbolistas: 20 pibones de escándalo
El otro clásico: las novias de los jugadores
El mejor Mundial está en las gradas
Clásicos arcade: Sunset Riders
Nueva York le debe una a Tehmeena Afzal
La Torre Oscura: Épica a lo "Stephen King"
Chara Sands, el desierto perdido
Comentarios