Campeones sin gloria
- 10. Argentina 2006
En pocos lugares del mundo se vive el fútbol como en Argentina. Cuando la selección nacional se plantó en Alemania con Messi, Riquelme, Maxi, Crespo, Tévez, Mascherano, Milito y compañía como estandartes, pocos dudaron de su condición de favoritos. La suerte, buena o mala, metió a Argentina en el grupo más complicado, junto a Costa de Marfil, Holanda y Serbia. Pasó como primera de grupo, tras vencer a los africanos y pisar a los balcánicos por 6-0. México tampoco pudo con ellos en octavos. Pero, ay amigo, Alemania es mucha Alemania incluso cuando pasa momentos malos. Pekerman fue demasiado conservador en cuartos y la albiceleste lo pagó con una derrota en la tanda de penaltis ante los anfitriones.
- 9. Brasil 1950
Quizá no sepas situar a la selección brasileña de 1950, pero seguro que eres capaz de hacerlo en cuanto leas esto: Maracanazo. La Copa del Mundo de aquel año se jugaba en casa, y el último partido (no era la final, porque se trataba de una sistema de competición distinto del actual, en forma de liguilla) se celebraba en Maracaná, ante 173.850 espectadores, la mayor cantidad de gente jamás reunida para presenciar un partido de fútbol. A Brasil le bastaba un empate, pero Uruguay se llevó los puntos y el Mundial. Fue una ocasión perdida para toda una generación, los Ademir y Zizinho que habían logrado 21 goles en 5 partidos mundialistas. Brasil sería campeona poco después, en Suecia '58, pero ya con la savia nueva de los Pelé, Didi, Zagallo, Garrincha y Vavá. Hay que recordad que Uruguay no era tampoco un mal equipo: ya había ganado la Copa de 1930. Por cierto, tras este partido la selección brasileña dejó de vestir de blanco. El verde y el amarillo le sientan mejor...
- 8. Portugal 1966
Comandada por el mítico Eusebio y por buena parte del Benfica campeón de Europa, Portugal llegó a la Copa del 66 dispuesta a todo. Lástima que en semis se cruzó con unos anfitriones, los ingleses, no sólo dispuestos a todo sino además muy bien respaldados por los de negro. Para los lusos fue una gran ocasión perdida, ya que se quedaron a las puertas del triunfo con la que seguramente haya sido su mejor generación de la historia.
- 7. Francia 1982
Platini, Trésor, Giresse y Tigana eran argumentos suficientes para garantizar a Francia un buen papel en la Copa del Mundo de España. Su papel en los dos grupos previos no fue apabullante, pero daba la impresión de que Francia a medio gas ya era mucho. Las semifinales los cruzaron con la Alemania de Rummenigge, Breitner y Stielike, en un partido recordado por la horrenda entrada del meta Schumacher a Battiston. Tras el 1-1 hubo prórroga y Francia demostró sus quilates con los tantos de Trésor (92') y Giresse (98'). Claro que nunca hay que dar por muerta a Alemania... los teutones fueron capaces de meter también dos en la prórroga y pasar a la final en los penaltis. Platini se pudo resarcir ganando la Eurocopa dos años más tarde.
- 6. Yugoslavia 1994
¿Pero Yugoslavia estuvo en USA '94? No. La guerra en los Balcanes provocó una suspensión por parte de la FIFA que dejó a los Stojkovic, Boban, Savicevic, Suker, Pancev, Mihajlovic, Jugovic y Prosinecki sin Mundial. Una generación de oro que quizá hubiera hecho algo grande en un torneo de lo más soso, donde Suecia y Bulgaria se colaron en semis y la final fue un soporífero Brasil-Italia. Parte de dicha hornada, la que se enroló con Croacia, también tuvo cerca el sueño del Mundial cuatro años más tarde, en Francia. Pero toparon con los anfitriones en semis...
- 5. Italia 1978
Dino Zoff, Claudio Gentile, Marco Tardelli, Franco Causio, Roberto Bettega... Italia era una de las favoritas al Mundial, y así lo demostró en una primera ronda donde dejó atrás a los anfitriones (y futuros campeones), los argentinos. En la segunda fase, también liguilla, el partido decisivo era contra la Holanda de Krol, Neeskens y Rep. Los azules se adelantaron por 1-0, y a la media parte todo pintaba bien. Pero a Enzo Bearzot le dio un ataque de entrenador, sentó a Causio y dio órdenes de defender el resultado. Holanda lo supo aprovechar para poner el 2-1 y clasificarse para la final, donde caería ante Argentina.
- 4. Italia 1990
Italia se quedó sin su Mundial (jugaban en casa) posiblemente el año en que era más favorita. Sólida como una roca atrás (la portería de Zenga, con Ferri, Baresi, Bergomi y Maldini en la zaga, sólo había concedido un gol en un año), la azzurra tenía consistencia en el mediocampo (Donadoni, Giannini) y la fantasía arriba de Roberto Baggio. Y la sorpresa que supuso la aparición de Toto Schillaci, pichichi del torneo... Pero en su camino hubo una piedra de lo más molesta: la Argentina de Maradona. El Pelusa jugó como en casa la semifinal (en el San Paolo de su Nápoles) y en un partido para olvidar apeó a su país de adopción. A Italia, curiosamente, sólo la tumbó el más rácano de la clase...
- 3. Holanda 1974
Cruyff nunca ganó el Mundial, y debió hacerlo en el 74. Su naranja mecánica era buena parte del superAjax de principios de los 70, el que ganó la Copa de Europa tres años seguidos. Los pupilos de Rinus Michels, con el Fútbol Total en la pizarra, dominaron el torneo hasta la final, pasando por encima de fieras como Argentina (4-0) o Brasil (2-0). Pero allí se toparon con la Alemania de Beckenbauer, Maier y Müller, y a decir verdad los germanos nunca son buena compañía en las finales... Holanda se adelantó con un gol en el minuto dos, cuando ningún jugador rival había tocado siquiera la pelota. Sin embargo, los locales le dieron la vuelta al marcador: 2-1. Para muchos, perdió el fútbol.
- 2. Brasil 1982
Todas las apuestas para el Mundial de España estaban con Brasil. Socrates, Falcao, Eder, Junior, Cerezo... y Zico. Los años de Pelé habían pasado y la selección del 70 era un mito contra el que luchar, pero a nadie le parecería una locura decir que los chicos del 82 eran tan buenos como sus predecesores en México. Pasearon su fútbol samba por la península y llegaron a la penúltima etapa con tranquilidad: empatando ante Italia se plantarían en semis. No contaban con un contestón Paolo Rossi, que hat-trick mediante echó a los brasileños en el campo de Sarrià.
- 1. Hungría 1954
Bozsik, Kocsis, Hidegkuti y Puskas. Cuatro magníficos jugadores, especialmente los tres últimos, que hicieron de Hungría la apisonadora del fútbol mundial en la dura postguerra de los años 50. Su 3-6 a Inglaterra aún duele en Wembley, y la primera fase de aquel Mundial fue insultante: 9-0 a Corea y 8-3 a Alemania; luego, 4-2 a Brasil en cuartos y lo mismo a Uruguay en semis, campeón y subcampeón del mundo por aquellas fechas. Los húngaros llegaban a la final de Berna con una racha de 31 partidos sin perder. Nuevamente, enfrente, el incordio: Alemania. Sí, los mismos a los que habían ganado 8-3 unos días atrás. No fue raro que en el minuto ocho ya campeara el 2-0 en el marcador. Sin embargo, Alemania pudo voltear el resultado en lo que luego se llamó El Milagro de Berna, y se llevó su primer Mundial gracias al 3-2 definitivo.
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