Nadie dijo que el fútbol fuese fácil. Kiko Femenía, extremo derecho del Hércules, sufrió un complicado debut en Primera cuando, como queda explicado en el vídeo, marró tres balones consecutivos y empezó a verlo todo negro. Su entrenador, Boquerón Esteban, pensó en devolverlo al banquillo, pero el banquillo, y en concreto el veterano Rufete, lo frenaron.
"Son situaciones del partido, que se dan dentro de un campo de fútbol y de un equipo. Es una situación de un compañero y siempre he mantenido el mismo discurso en mi vida: somos un equipo y cuanto más sumemos, el equipo irá mejor. Es algo más de lo que forma parte del fútbol", dijo Rufete, el elegido para saltar al campo en sustitución de Femenía si éste acababa relevado. Al final, el joven atacante se calmó y todos felices...
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