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Bici y spinning, dos caras de la misma moneda

Dos ruedas y un objetivo: ponerse en forma Dos ruedas y un objetivo: ponerse en forma Imagen: SXC.hu

Dar pedales. Una manera como cualquier otra de ponerse en forma y quemar todo lo quemable. La bicicleta es un excelente banco de ejercicios para las piernas, un seguro de vida si quieres fortalecer la parte inferior del cuerpo. Existen dos grandes maneras de dedicarle el tiempo: en gimnasio, con sesiones de spinning, o al aire libre, con una bicicleta de toda la vida.

El spinning, como actividad organizada, tiene sus pros y sus contras. Para empezar, si no te gusta el rollo de ir a clase, olvídate, porque además el spinning es muy exigente, y si no estás en forma... se te va a notar. Además, ir por libre sobre la bici estática tampoco es una gran idea, ya que podemos castigar las rodillas de manera seria, cosa que no pasará en la bici tradicional. Por contra, mediante el spinning se suelen trabajar más músculos, especialmente en los brazos y la zona abdominal. También es más útil para fortalecer las piernas, ya que se suele hacer un trabajo de fuerza, mientras que en carretera se incide más en la resistencia. Es por eso que la bici de toda la vida es un ejercicio ideal si vamos a trabajar aeróbico puro y duro, porque raramente nos dispararemos las pulsaciones: es fácil dosificar. Salir con la bici a hacer kilómetros tiene, precisamente, la principal ventaja del entorno y el aire libre.

Ambas se pueden hacer con amigos, en grupo. Salir a la calle, claro, siempre es más complicado que quedar en el , pero también es cierto que una vez que se forma un grupo para salir a echar kilómetros, la rutina se hace muy agradable. Quizá el gran handicap es que no todo el mundo tiene a mano carreteras por las que circular con seguridad. La ciudad, por otro lado, no está demasiado pensada para los ciclistas, y menos aún si van en grupo.

La recomendación si quieres introducirte en el mundo de la bici como método para mantenerte es que primeramente estudies bien qué rutas podrías hacer, el nivel de dificultad de las mismas y el tiempo que te llevaría hacerlas. Si los números no te cuadran, es más sencillo que empieces con el spinning. Y luego, cuando ya tengas el gusanillo y un cierto bagaje en las piernas, tirarte a la piscina con una buena bicicleta.

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