La higiene dental dice más de lo que crees
Dicen que la cara es el espejo del alma, y si tu sonrisa deja entrever unos dientes manchados, es posible que la idea que los demás tengan de ti sea de una persona algo sucia. Además, la visión de unos dientes dejados mientras hablas con alguien nunca resulta agradable.
Desde nuestra más tierna infancia nuestros padres han intentado inculcarnos que debemos lavarnos los dientes después de cada comida. Pero a día de hoy, con un trabajo que atender, comiendo fuera de casa, muchas veces nos resulta imposible llevar a cabo tal tarea. Para este problema encontramos dos posibles soluciones:
- Por un lado, los chicles sin azúcar. Los productos beneficiosos para nuestros dientes son aquellos que llevan ingredientes para endulzar que no pueden ser fermentados por las bacterias de la boca, como la sacarina, y los sustitutos del azúcar, como el sorbitol. Ambos tipos se encuentran en estos chicles. El sabor dulce y la masticación ayudan a crear saliva, que contribuye a la prevención de caries. También es posible que contengan minerales como el calcio, fosfato y flúor, que mejoran el proceso de reparación.
- La otra solución es lavarte los dientes en el baño del trabajo, o en una cafetería cercana. Seguramente te dé vergüenza, pero no tiene que importarte lo que piensen los demás, que al fin y al cabo te verán como a una persona limpia. Puedes acudir al dentista para preguntarle qué tipo de cepillo de viaje deberías usar, si pretendes comprarte uno pequeño de viaje. Además, en algunos lavabos ya puedes encontrar máquinas expendedoras de este tipo de utensilios, aunque no esperes mucha calidad de ellos. Aquí también puedes utilizar hilo dental para eliminar cualquier resto de comida de entre los dientes, aunque lo recomendable es que lo hagas en casa tras la cena.
Si te es posible, utiliza dos veces al día un enjuague bucal, que puede recomendarte tu dentista. En cuanto a las visitas que realices a su consulta, lo más adecuado es tener una cita mínimo una vez cada seis meses.
Realiza una limpieza como tu dentadura se merece, y entonces podrás decidir si necesitas un blanqueamiento bucal u otra técnica moderna para dar una buena imagen a tus dientes. Pero en un principio cuidar de ellos no es tan complicado, tan sólo hay que recordarlo y encontrar el momento.
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