¿Es una fiera o un gatito? ¡Fíjate en su forma de comer!
¿Te habías planteado alguna vez que, según la forma de comer, puedes saber cómo es tu pareja en la cama? Pues resulta que sí, que hay determinados modales en la mesa que señalan un tipo de comportamiento sexual…
Tranquilo, no vayas con las ansias. Resulta que en el libro ‘En la cocina de Afrodita’, de Alicia Misrahi, la autora revela una clasificación de los amantes según su manera de comer, lo que come y lo que no; es decir, te ofrece las claves para determinar si la persona que tienes en frente va rápidamente al lío o si se enreda entre unos prelimiares y otros. Y es que ya se sabe, desde siempre ha habido una relación muy estrecha entre el placer de comer y el placer del sexo…

Alicia habla de cuatro grandes grupos de comedores (y amantes). En primer lugar están aquellos que comen lento y disfrutan de esa comida que, en la cama, son las parejas sensuales que gozan probando nuevas posturas, juguetes eróticos, juegos sexuales… Vamos que la rutina no entra en su diccionario.
Después están las que comen lento pero sin catar nuevos sabores y texturas (no es demasiado complicado darse cuenta de que tendrán dificultades para excitarse, inseguridades, miedos…) y las que comen rápido pero saborean. Éste grupo irá al grano, sin demasiadas florituras ni cambio de rutinas, pero suelen preocuparse más por lo que tú puedas pensar que por su propio disfrute… así que no hay duda de que, para un tiempo, pueden ser perfectas.
Y por último están las amantes que comen rápido sin importarle ni qué están comiendo y, si tu chica es de esas, advertimos de que puede que surjan dificultades para mantener cualquier tipo de relación sexual (aunque si finalmente se revela puede ser una gran amante) o puede ser una señal de que no le interesa el sexo (si, además, te ha dicho varias veces lo de “me duele la cabeza”, ya tienes la respuesta más factible).

Así que ya sabes, si estás conociendo a alguien o consolidando los cimientos de una relación, invítala a cenar a un buen restaurante (como comprenderás en el McAuto es difícil comprobar si saborea, prueba nuevas texturas, etc.) y analiza su manera de comer. ¡No podrás decir que no te hemos avisado!