Ginna Calvet, un pibón que no quiere casarse contigo

Ginna Calvet, un pibón que no quiere casarse contigo

El mejor programa de la televisión después de Redes es Quién quiere casarse con mi hijo, en el que al clásico formato de chico busca chica para iniciar una relación amorosa se añade un elemento de suprema importancia: la suegra.

La madre del concursante es la que decide (o aconseja) qué chicas son las más apropiadas para llevar al altar a su retoño, de forma que la elección de unas u otras no sólo depende del cerebro inferior del hombre, sino del cerebro de la madre. Un programa delirante en el que las estrellas deberían ser ellas, las madres, o en consecuencia sus hijos, pero que llega hoy a nuestras páginas gracias a las concursantes, que ya han llamado la atención de los medios de comunicación… y de nuestros cerebros inferiores. En concreto, una joven modelo que intenta seducir a Rubén, uno de los protagonistas que busca pareja: Ginna Calvet, segunda aspirante que sale de la televisión nacional después de Elena Milla (Mujeres y Hombres y Viceversa).

Ginna Calvet forma parte de ese selecto grupo de féminas que, con 20 años, son modelos, bailarinas, actrices y cantantes. O sea, señoritas que llevan el arte en la sangre… pero que acaban saltando a la fama a través de un programa de televisión. Ginna se destapó el pasado lunes en ¿Quién quiere casarse con mi hijo? cuando, enseñando su contundente pecho (talla 100) al chico que pretende conquistar, confesó que a ella, acaparadora, lo que le encantaría es operarse para tener todavía más… ¡una 115, por lo menos! A lo que Rubén, el encantado concursante, sólo pudo responder con un buen filetazo y una confesión: “tengo un calentón de un par de huevos, con una chica tan dulce todo el mundo estaría caliente”. Fíjense de dónde viene…

Ginna Calvet

Vista semejantes dulzuras, desde Hestar hemos puesto en circulación a nuestro acechador profesional, que recurriendo a sus modernos artilugios de exploración (Google, Youtube), ha dado con varios documentos gráficos que demuestran que Ginna Calvet es una jovencita de lo más dulce. De hecho, está tan buena como una bolsa de chucherías… Lo único malo es que quiere pasar por el altar. Pero, ¿quién se podría negar a hacer feliz a una fémina así? Seguro que Rubén, el concursante, ya está comprando el anillo…

Dos apuntes antes de pasar a las fotos: 1) a mi esta chica me recuerda a Carmen Alcaide; 2) Ginna asegura que no se ha operado las tetas… juzgad vosotros mismos.

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