Los rinconcitos de amor suizos
Por 25 pesetas… ¿qué es esto que ves en la foto? Podría ser, por ejemplo, una casa prefabricada a medio montar (o a medio desmontar). Podría ser, por ejemplo, el patio de un colegio (pequeño). Podría ser, por ejemplo, una pista de frontón (muy rara). Pero no, no es nada de eso. Es un picadero.
A primera vista no parece precisamente un nidito de amor, y no lo es. Se trata de un Sex-Auto, una especie de aparcamiento para encuentros sexuales. Llegas, haces tus cositas, y fuera. Los podemos encontrar en la ciudad de Zurich, en Suiza, donde la prostitución, pese a estar legalizada, sigue siendo un problema hasta tal punto que las autoridades han creado estos cubículos para que las profesionales del amor y su clientela vayan allí a cerrar sus negocios. Todo un ejercicio de sentido práctico, aunque está por ver si la cosa no termina ampliándose a la población en general: ¿por qué no iba una pareja normal a querer darse el homenaje en uno de estos fantásticos reservados?
Así, Suiza pasa a tener un tópico más en su ya larga lista, encabezada por el buen chocolate, los discretos bancos, los infalibles relojes y las pintorescas vacas. Bueno, y Roger Federer. Ah, y la sana costumbre de rascarse la barriga mientras el resto del mundo está en guerra…