Mike Tyson: first minute, first round

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El pasado 28 de junio se cumplieron 15 años de uno de los momentos más estrambóticos y lamentables de la historia del boxeo. Mike Tyson se enfrentaba por segunda vez en seis meses a Evander Holyfield -la primera había perdido en el undécimo asalto por KO técnico- en un combate que se había bautizado como The Sound and the Fury, pero que acabó cambiando su nombre por The Bite Fight, o sea, el combate del mordisco. En el tercer asalto, y después de haber perdido los dos anteriores, Tyson perdió los pocos nervios que tenía y mordió a Holyfield en la oreja, escupiendo un trozo de ésta sobre el cuadrilátero. Iron Mike fue descalificado e inició un declive profesional -en el personal ya iba cuesta abajo- que ensució su brillante trayectoria: en los últimos 10 combates de su carrera sólo fue capaz de ganar cinco, mientras que en los 45 primeros sólo había perdido uno.

En cualquier caso, la imagen que más de uno tiene de Mike Tyson es la del excéntrico boxeador que durante su carrera fue más protagonista por sus escándalos que por sus combates y al que hoy en día nunca querríamos encontrarnos al doblar la esquina. Y aunque es cierto que Tyson no fue en su vida personal ni una décima parte de lo bueno que fue sobre el ring, también lo es que hasta 1991, cuando entró en prisión, ofreció auténticas exhibiciones de boxeo. Mucho más técnico de lo que aparentaba su efervescencia, Tyson es posiblemente el mejor noqueador de la historia. O, como mínimo, el más rápido.

Mientras tuvo hambre de gloria, Iron Mike tenía los puños más fuertes del mundo. Era rápido, preciso y coordinado. Y defendía muy bien, a pesar de que fueron muy pocos los que consiguieron ponerlo contra las cuerdas. Valga el siguiente dato como ejemplo: de sus primeros 42 combates, 20 no pasaron del primer round y sólo cinco aguantaron en pie hasta que sonó la campana. Ahora que se cumplen 15 años de aquel desafortunado incidente es un buen momento para recordar por qué fue grande Mike Tyson, el rey del KO rápido. Como dice aquel mítico cartel del Muhammad Ali VS Sonny Liston: first minute, first round. Ideal para escribir al hombre de la cara tatuada…

Michael Spinks (1988): una de las primeras pruebas de fuego a las que se enfrentó Tyson. Spinks debía poner en su sitio al jovencito respondón de Tyson, pero aguantó 90 segundos sobre el ring.

Michael Johnson (1985): En su octavo combate en el año 1985 y con sólo 19 años en los huesos, Tyson mandó a la lona a Michael Johnson en 35 segundos. Y esa era la segunda vez que se iba al suelo…

David Jaco (1986): En el décimosexto combate de su carrera, cuando su nombre ya empezaba a sonar con fuerza en el mundillo, Tyson se enfrentó a un duro jornalero. En el minuto que dura el combate se puede apreciar la especialidad de Iron Mike: derecha al cuerpo, uppercut… rival a la lona.

Henry Tillman (1990): Uno de los pocos hombres que puede presumir de haber vencido a Tyson es Henry Tillman. Eso sí, lo hizo en categoría amateur. Tyson esperó más de un lustro para vengarse, pero fue terrible. El combate duró 167 segundos.

Marvis Frazier (1986): Tyson no tenía piedad ni de la historia. En 30 segundos destrozó al hijo de una leyenda como Joe Frazier. Era el año 1986 y nadie podía detener al genio de Brooklyn.

Carl Williams (1989): Con 23 años y el cinturón de campeón del mundo, Tyson mandó a la lona en el primer round a un veterano como Carl Williams, cuya envergadura era 40 centímetros superior. Escuchad el impacto de esa izquierda…

Bruce Seldon (1996): Su último combate antes de enfrentarse a Holyfield y después de pasar por la cárcel. Había perdido la forma, pero no la fuerza.

Lou Savarese (2000): Después de todos los escándalos y cuando ya sonaban las primeras campanas de retirada, Tyson reflejó en este combate cómo era su vida: un caos que no se detenía con el sonido de la campana.

Mike Tyson: First Minute, First Round.

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