No se puede ser guapo. Dicen. Y menos si eres mujer y ocupas un cargo de responsabilidad en alguna empresa. Debrahlee Lorenzana perdió su trabajo en 2009 en una sucursal de Citibank por estar demasiado buena. Al parecer, Lorenzana, de 33 años, llamaba demasiado la atención y causaba distracciones al resto de empleados, razón que argumentó Citibank para despedirla y que, obviamente, es el motivo de la denuncia de la víctima.
Los jefes de la joven le recomendaron, antes de despedirla, que dejara de utilizar ropa sexy. Qué detalle... Debrahlee respondió que otros empleados utilizaban trajes o vestidos mucho más provocativos, y no eran motivo de queja. Es de suponer que no estaban tan buenos o buenas como ella, porque los jefes de esta oficina de Citibank en Manhattan sólo se quejaban de la señorita Lorenzana. ¿Dónde estaba el problema: en las curvas de Lorenzana o en la irrespetuosa actitud de los jefes?
Citibank se enfrenta ahora a una denuncia y a la pérdida de una trabajadora que, según varias fuentes, no había causado ningún problema en la oficina. Trabaja bien. No causa problemas. Y encima es guapa... ¿se han vuelto locos en Citibank? Ahí está Debrahlee Lorenzana, una bellísima empleada culpable de ser demasiado sexy.
Despedida por estar demasiado buena
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