Pero el caso, ya lo veis, es que el tipo se pasa en grande poniendo canciones. No sabemos si ha consumido algo, o si la audiencia vibra tanto que él mismo se contagia del éxtasis colectivo. En cualquier caso, el subidón es máximo. Hay quien dice que el vídeo es un montaje, y que en realidad lo que se oye es una selección de los mejores chistes de Eugenio. De ahí la risa...
¿Alguna teoría más sobre la felicidad extrema de este hombre, el DJ más feliz del mundo?
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