Palomitas para tíos: Commando

Palomitas para tíos: Commando

La década de los ochenta siempre será recordada por ser la época dorada de las películas de acción bestia, aquellas en las que el argumento importaba nada y menos, tan sólo se buscaba ver a un tío con malas pulgas cargarse ejércitos de malos malosos sin despeinarme, ligarse a las chicas y soltar frases lapidarias en los mejores momentos. Uno de los mayores exponentes de dicho cine es, sin lugar a dudas, Commando, una de las películas más cafres del amigo Arnie.

Commando (1985) nos presenta a John Matrix, antiguo soldado norteamericano, que debido su mortífera efectividad, ha sido obligado a jubilarse y a vivir oculto en las montañas con su hija (una pequeñaja Alyssa Milano). Todo esto cambiará cuando los antiguos miembros de su comando sean asesinados uno a uno hasta llegar a Matrix y a su hija. Detrás de estos asesinatos se encuentra un antiguo camarada de Arnie y un dictador sudamericano en el exilio, que amenazan con acabar con su hija en 24 horas a no ser que asesine al nuevo presidente del país ficticio en cuestión. Matrix accede la petición de sus secuestradores, pero sólo para librarse de ellos y comenzar a darles caza.

Desde prácticamente el minuto uno de la cinta, todo es un festival de tiros, sangre y explosiones y clichés, todo ello acompañado de unas actuaciones bastante lamentables, pero que son tan exageradas y tópicas que resultan hasta divertidas. John Matrix es un Schwarzenegger en estado puro, hombre de pocas palabras y mucha acción. No hay más que ver la escena en la que arranca una cabina telefónica con las manos o escapa del avión en marcha para ser conscientes de que el realismo en Commando brilla por su ausencia. Al contrario, lo que vamos a encontrar es espectacularidad e histrionismo.

Commando forma parte de ese grupo muy especial de películas como Cobra, Ejecutor o cualquier otra animalada perpetrada por esa panda de carcamales hipermusculados de hoy que fueron los héroes americanos del ayer. Resulta terriblemente divertida de ver actualmente si uno sabe ante lo que se encuentra: Cafrería absoluta y argumento cero. Si quieres ver una película profunda con toques de acción, como Origen, este no es tu sitio. Commando es una oda al macho alfa norteamericano. Una historia en la que un único hombre es capaz de cargarse a un ejército entero, atiborrado de armas hasta los dientes. Nunca matar a tantos para salvar a una sola persona había tenido una definición tan gráfica. Enormemente recomendada para los amantes de la acción bestia.

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