Patatas rellenas, triunfo seguro
En Hestar, las cosas como son, no somos mucho de recetas. Pero también es cierto que las pocas que damos son necesarias, y te darás cuenta si las repasas: paella, trufas, tortilla de patatas, pan… lo único que rompía la tendencia era el pulpo. La evolución natural derivaba hacia las patatas rellenas, un plato ancestral que las madres y/o abuelas dominan con sabiduría legendaria y que posiblemente nosotros no deberíamos atrevernos a hacer. Pero oye, que nos gusta tentar a la suerte…
Dicho y hecho, he aquí una receta casera para la elaboración de patatas rellenas. La hemos probado (true story) y podemos certificar que merece la pena echar la tarde. Toma nota:
- Junta la carne con cebolla, un diente ajo y perejil
- Una vez hecho esto añadirle un huevo, pan rallado, sal y mezclarlo todo
- Limpiar las patatas por dentro
- Introducir la carne dentro de la patata y depositar la parte de la carne en un platito con harina, acto seguido comenzar a freírlas empezando primero por la parte de la harina para que quede como una costra y no se nos salga la carne
- Cuando las patatas están doradas por todos lados se quitan y se frien las parte vaciadas de la patatas
- Une vez que estén doradas se pasa todo a una cazuela de tierra
- Cogiendo un poco de aceite de las patatas que acabamos de freir realizamos un sofrito con cebolla, ajo, azafrán y vino blanco
- Añadir un poco de agua (lo suficiente como para que tapen las patatas de la cazuela) y cuando esté hirviendo añadimos el sofrito a la cazuela de barro donde tenemos las patatas rellenas
- Dejamos cocer aproximadamente durante 20 ó 25 minutos
- ¡A comer!