Pibones y explosiones, para qué quiero más…
Dicen que los hombres somos simples, que no sabemos leer entre líneas y que nos embobamos con las tonterías más básicas. He aquí una muestra de que todo eso es muy cierto.
Si no sabes qué color es el fucsia, no tienes ni idea de cómo se escribe y no te importa ninguna de las dos cosas, es que eres un hombre. Bienvenido. Los hombres somos simples, toscos. Incluso necios, si quieres. Pero todos esos adjetivos se acercan más a la felicidad que el término complejidad. No hay nada que nos emocione tanto como la cerveza y el fútbol; imagínate juntos. Sí, vale, podemos escuchar las sonatas y partitas para violín de Bach, leer las Memorias del subsuelo de Dostoievsky o ver El Acorazado Potemkin, pero eso no quita que nos emocionemos con un vídeo de pibones y explosiones como éste:
Y no hay más. Por si alguien tenía duda de lo simples que podemos llegar a ser…