Tío, esta liga te queda grande…
¿Verdad hay situaciones y momentos en los que te sientes muy pequeño, en los que las circunstancias te superan claramente? Momentos en los que todo te queda grande. Momentos de los que sueles ser consciente. Quizá tú sí, quizá tú lo notes, pero no todo el mundo es así…
Por aquí no somos muy dados al fútbol americano, pero los aficionados al deporte rey en los USA adoran a Chris Cooley (Washington Redskins), el típico tío con el que te irías a tomar una birra. Lo que no te esperas de él es que esté casado con…
… con este pibón. Ex cheerleader de los Redskins, que la despidieron por liarse con el que sería su marido.
Éste juega a baseball. Y, vale, quizá no es especialmente feo. En la foto sólo se ve que es un poco payaso. Pero, ¿de verdad merece…
…esto? No, no es justo.
Subamos el listón. No sé a qué juega Jeff Garcia. Creo que a fútbol americano. Me da igual, lo que me preguntó es…
¿Por qué?
Repito: ¿por qué?
Éste es Russell Martin. Así sentado, con la gorra al revés, no parece precisamente el más listo de la clase. Pero te aseguro que no tiene un pelo de tonto.
¿Verdad que no?
¿Quién le iba a decir al jugador de los Hornets…
…que se iba a cruzar con una supermodelo griega en su camino? Toma pibón. Peja le saca una cabeza.
Y he aquí a Devin Harris. Juega en la NBA y le da exactamente igual que no lo conozcas. ¿Por qué?
Por ella…
¿Repetimos?
Te presentamos a una serie de deportistas que juegan en ligas demasiado grandes. Jugadores de la NBA, la NFL o la MLB, es decir, profesionales de primera línea del baloncesto, el fútbol americano o el béisbol. Y no, no vamos a hablar de que la situación les queda grande porque sean demasiado malos para estar en el equipo en que están. No… vamos a hablar de sus novias y esposas.
Pibones que hacen que te preguntes qué has hecho mal, pibones que juegan en Primera… y están con tíos que con suerte aspiran a Tercera Regional. Quizá sea el dinero, o la fama, o todo junto, ¡o quizá haya amor!, pero en primera instancia uno no puede dejar de preguntarse: ¿por qué?